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| Inicio |
| Traducción de Ersi Marina Samará. Primero, un banquero jubilado; después, el director de la sucursal en Atenas de un banco británico; luego, un ejecutivo de una auditora internacional, y por último un cobrador de impagados… En menos de una semana, cuatro miembros del sistema financiero griego han sido asesinados bajo el mismo patrón: decapitados y con una D –¿de dinero?, ¿de deuda?– escrita en un Din-A4 prendido en cada cadáver con un alfiler. Mientras trata de calmar a los dirigentes de la banca de un país al límite de la bancarrota, el comisario Jaritos busca cualquier pista que le conduzca al autor de los crímenes, quizá el mismo individuo que lleva días llenando las calles de la ciudad de panfletos que incitan a la población a rebelarse contra los bancos. Un hombre con quien Jaritos, aunque le duela reconocerlo, se siente demasiado identificado. |
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