«El viejo canalla de Allan Karlsson es uno de los mejores héroes que nos hemos encontrado en mucho tiempo.»
Livres HebdoTraducción de Sofía Pascual. ¿Qué ocurre si no escuchamos a quienes han vivido la historia de cerca? Pues que quedan cabos sueltos muy peligrosos. Porque Allan, el abuelo que emprende una rocambolesca fuga justo el día de su centenario, ha sido experto en explosivos y en sus tiempos colaboró con mandamases de todo pelaje. Y no solo eso: remató la fórmula de la fisión nuclear en las narices de un tal Oppenheimer, salvó por azar la vida de Franco, con quien compartió vino y paella, y se atrevió a sacar de quicio a Stalin. Con ese insospechado pasado, y con una fortuna robada acuestas, Allan va reclutando una corte de perdedores. Cuando criminales y policías sigan sin éxito un rastro de despropósitos –y algún que otro cadáver–, empezarán a ver con quién se juegan los cuartos. Y es que si la vida te da horas extra, qué menos que exprimirlas a fondo y sin miramientos. Dos millones de ejemplares vendidos en Europa. |