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19/07/2010
Leonardo Cervera: «Nadie ha enseñado a nuestros jóvenes cómo aprovechar lo bueno y lo beneficioso de la Red»
¿Ya sabes Lo que hacen tus hijos en Internet? ¿Tienen un perfil en Facebook? ¿Son fans del microblogging? Hablamos con Leonardo Cervera acerca de su libro, repleto de consejos y ejemplos sobre Internet y los jóvenes.
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En su libro habla de bulling, pornografía, acosadores... como algunos de los peligros que acechan a nuestros hijos en Internet. Pero estas situaciones han existido mucho antes que el ordenador. Entonces, ¿por qué no estamos preparados para afrontarlas? ¿Qué cambios ha supuesto Internet en estos ámbitos?
En efecto, se trata de viejos problemas que se están viendo magnificados por la tecnología. El acoso, por ejemplo, cuando se realiza con la ayuda de Internet y las nuevas tecnologías se convierte en mucho más perverso y dañino. Los ciber-acosadores se benefician del (pseudo) anonimato que les proporciona Internet y pueden hacer que sus insultos o descalificaciones sean vistos por miles de personas muy rápidamente, por ejemplo, publicando un comentario insultante en una red social o un vídeo ofensivo en una plataforma de intercambio de vídeos como YouTube.

Muchos padres que empiecen a leer su libro se harán la pregunta: ¿Qué han estado haciendo mis hijos en Internet? ¿Qué síntomas deberían hacernos preocupar?
Si los menores han estado utilizando Internet sin control durante algún tiempo, cabe la posibilidad de que hayan tenido acceso a contenidos inapropiados (por ejemplo, pornografía) o incluso que hayan podido estar en contacto con personas ajenas al círculo familiar o de sus amistades. No hay que alarmarse. Sólo si se ve en los menores comportamientos extraños como el que borren regularmente su historial de navegación o el que se muestran irritados o tristes después de estar usando Internet, podríamos estar ante un problema serio.

¿Y cuál debe ser el papel de los padres cuando un hijo empieza a utilizar Internet? ¿A qué edad los niños pueden empezar a usar la red?
Yo siempre les digo a los padres que lleven a sus hijos de la mano por las calles de Internet. En realidad, no hay una edad mínima para que los niños se conecten (de hecho, algunos padres me han comentado que sus hijos saben utilizar YouTube antes de aprender a leer o escribir). Lo importante es que la navegación sea tutelada cuando son pequeños. Hay que saber qué es lo más recomendable para cada edad y conviene instalar un filtro que impide el acceso a contenidos inapropiados. Este tipo de cosas son las que se explican con bastante detalle en el libro.

Habla también del «copiar y pegar» en los trabajos escolares, pero no cree que más que un problema de Internet es un problema conceptual del modelo educativo? ¿Cómo cree que se está afrontando desde las aulas (donde mayoritariamente hay al frente miembros de la generación X o de Baby boom) el cambio digital?
En efecto, Internet está operando cambios ingentes en nuestra sociedad que están afectando también el modelo educativo. Hoy en día ya no tiene sentido que los profesores proporcionen una información a sus alumnos que éstos pueden obtener gratuita e instantáneamente de cualquier buscador de Internet. Lo que los chicos necesitan aprender hoy en día es cómo filtrar esa ingente cantidad de información, discernir lo que es de fiar y convertir la información en conocimiento. Por desgracia, las aulas de nuestro país están todavía muy lejos de un entorno digital e interactivo…

¿Cree que las futuras generaciones, es decir los hijos de los nativos digitales y la sociedad en general, estarán mejor preparadas?
Todo dependerá del uso que se haga de Internet. En esta primera década del siglo XXI, nadie ha enseñado a nuestros jóvenes cómo aprovechar lo bueno y lo beneficioso de la Red. Por desgracia, la mayoría sólo saben utilizar Internet para lo banal o incluso lo pernicioso… Los padres tenemos una gran responsabilidad educativa en este sentido y mi libro es una llamada de atención a la sociedad sobre este problema.

Pero no todo es malo en Internet. ¿Qué beneficios destacaría de Internet para los jóvenes?
Internet es la biblioteca de las bibliotecas, una fuente inagotable de información y de conocimiento que está abierta las 24 horas del día para cualquier persona, joven o anciana, con inquietud de aprender y progresar en la vida. En Internet se puede aprender o practicar idiomas, asistir a clases universitarias a distancia o dar rienda suelta a la creatividad artística. Es uno de esos milagros que ocurren una vez cada mil años y la responsabilidad de los padres es conseguir que nuestros hijos aprendan a sacarle el mejor partido posible y apartarle de los riesgos.

En su libro, comenta la importancia de hacer comprender a los niños y adolescentes que el PC no es un derecho si no un lujo. Pero si lo miramos desde un ámbito no estrictamente familiar, ¿no cree que sí debería ser un derecho el acceso a Internet?
Sin lugar a dudas. El acceso a Internet debería ser un derecho universal, como el acceso a la cultura o a la educación. Lo que ocurre es que un mal uso de Internet puede ser muy perjudicial para los niños y, por tanto, ningún padre debería tener dudas en suspender temporalmente la conexión a Internet de sus hijos si les descubre haciendo algo inapropiado o si cree que está afectando su rendimiento escolar, por ejemplo.

No hace mucho tiempo, apareció una noticia del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid que tenía un perfil falso en Tuenti y animaba a los padres a seguir su ejemplo. ¿Usted también nos animaría a ello? ¿Está de acuerdo con este tipo de «espionaje»?
Conocía a Arturo Canalda en una mesa redonda hace unas semanas y creo que sus declaraciones fueron malinterpretadas. Yo creo que todos los padres tienen no sólo el derecho sino el deber de saber y controlar lo que hacen sus hijos en Internet, de la misma manera que controlan lo que hacen fuera de la Red. Yo siempre les digo a los padres que se den de alta en la red social en la que estén sus hijos (por ejemplo Tuenti o Facebook) y les envíen una solicitud de amistad. No hay necesidad de esconderse.

Después de escribir el libro habrá tenido oportunidad de intercambiar opiniones con muchos padres y madres. ¿Se sorprenden mucho por lo que explica en el libro? ¿Cuáles son las reacciones?
La mayoría de los padres comentan que el libro les ha parecido muy útil e interesante, porque tiene un estilo muy ameno y porque tiene un enfoque positivo y muy práctico. En las numerosas charlas que he venido dando en los últimos meses, he visto que el uso de Internet por los menores es algo que preocupa mucho a los padres y también que hay muchas personas que no saben cómo intervenir en caso de problemas o cómo orientar a sus hijos hacia usos más inteligentes de la Red.

¿Nos puede explicar de dónde surgió la idea para escribir este libro?
Durante los años 2007 y 2008 trabajé como profesor visitante en la Universidad de Duke (Carolina del Norte, Estados Unidos), gracias a una generosa beca de mi empleador, la Comisión Europea. Con el apoyo de la universidad y de la delegación de la Comisión Europea en los Estados Unidos, organicé el primer día de la protección de datos en los Estados Unidos y durante las charlas que dimos en colegios e institutos a padres e hijos, nos dimos cuenta de que la mayoría de los padres no tenían ni idea de lo que hacían sus hijos en Internet. Este descubrimiento me decidió a profundizar mi investigación sobre estos temas y a escribir un libro enfocado a los padres españoles.

A título personal, a mi me preocupa más lo que puedan hacer mis padres, generación del Baby-Boom en Internet que un hermano adolescente. ¿No se ha planteado un libro tipo Lo que hacen tus padres en Internet, en el sentido de que los jóvenes también están mucho mejor preparados que los padres para afrontar según qué peligros en la red?
Por desgracia, lo que hacen los padres en Internet no es tan interesante como lo que hacen los hijos. La mayoría de los padres utilizan Internet para consultar las noticias, mandar correos electrónicos o comprar algún billete de avión. Los hijos, sin embargo, hacen cosas infinitamente más interesantes que los padres porque ellos son nativos digitales y nosotros somos meros inmigrantes. Los padres, usamos Internet. Los hijos viven sus vidas en Internet.

Finalmente y para acabar, ¿puede explicar a nuestros lectores qué van encontrar en su libro?
Lo que hacen tus hijos en Internet es un libro de amena lectura, que está repleto de consejos y de ejemplos tomados de la vida real. En muy pocos minutos de lectura, cualquier padre puede aprender lo que significa la tecnología para sus hijos y cómo conseguir que Internet se convierta en un aliado para su educación. Según me han comentado los padres, el libro les ha ayudado también a aprender muchas cosas que no sabía de Internet y a sacar más partido de sus horas frente a la pantalla. Por ejemplo, los lectores del libro aprenden a utilizar la herramienta de traducción de Google, que les permitirá traducir cualquier página de Internet al español en milisegundos, o a utilizar un iPod para poder seguir cursos universitarios de manera gratuita, en instituciones tan prestigiosas como la Universidad de Oxford o la Universidad de Yale.