Madrid, 1642. Pablo puede olvidarse de su carrera como médico de la corte. Y todo por culpa de la Inquisición. Ha soportado el cautiverio gracias al recuerdo de Constanza, el amor (no correspondido) de su vida. Pero cuando recupera la libertad descubre que ha perdido su casa y, peor aún, que Constanza ha vuelto a casarse. Solo le queda una opción: instalarse en la vivienda que su madre com...